*NSYNC
NSYNC (estilizado como *NSYNC), formada en Orlando, Florida, en 1995, se convirtió en una de las boy bands más masivas, electrizantes e icónicas en la historia de la música pop global[cite: 17]. Integrada por Justin Timberlake, JC Chasez, Chris Kirkpatrick, Joey Fatone y Lance Bass, la agrupación se diferenció por sus complejas y milimétricas coreografías, así como por unas armonías vocales impecables que marcaron el sonido de finales de los noventa y principios de los dos mil[cite: 17].
Aunque su éxito inicial estalló en Europa, fue el lanzamiento de su álbum debut homónimo en el mercado norteamericano lo que desató una verdadera locura juvenil gracias a hits como "I Want You Back" y "Tearin' Up My Heart"[cite: 17]. Sin embargo, el fenómeno cultural absoluto llegó en el año 2000 con el lanzamiento de su histórica producción No Strings Attached[cite: 17]. Impulsado por el arrollador sencillo "Bye Bye Bye", el disco vendió la descomunal cifra de 2.4 millones de copias en su primera semana de lanzamiento en EE. UU., un récord histórico que se mantuvo imbatible durante quince años[cite: 17].
En el año 2001, el grupo continuó su dominio de los charts internacionales con el álbum Celebrity, el cual presentaba un sonido mucho más maduro, influenciado por el R&B y la música electrónica de vanguardia[cite: 17]. De este material se desprendieron éxitos mundiales como "Pop", "Gone" y "Girlfriend" (esta última en colaboración con Nelly), demostrando la enorme evolución artística de sus integrantes y la consolidación de Timberlake como un compositor de peso en la industria[cite: 17].
Con más de 70 millones de discos vendidos a nivel mundial, una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y un legado sonoro indiscutible que abrió el camino para el pop del nuevo milenio, NSYNC permanece como un pilar fundamental de la nostalgia radial[cite: 17]. Sus canciones siguen encendiendo el aire y las pistas de baile, recordando la época dorada en la que las boy bands dominaban el planeta entero[cite: 17].